BTT FOGARS EN LA PEDALS DE FOC
Pues sí, por una vez pudimos organizar, preparar y culminar con éxito una de las rutas míticas de la Mountain Bike en España. Cierto és que lamentablemente solo tres de los miembros de Btt Fogars, por unas u otras causas estuvimos allí, pero os aseguro que cada día el resto de los compañeros estaba presente de una forma u otra, bien cuando atacábamos un puerto especialmente duro y nos animábamos recordando que Justo antes de coronar la cima ya se habría fumado un paquete de Winston (es cierto, la ciencia aún no ha dado con una explicación razonable) o que unos metros más adelante escucharíamos la voz de Ángel contándo su enésimo chiste (es una especie de enciclopedia del humor con patas, digoo pedales), o que tendríamos a Jordi (¡cómo te echamos de menos por diox!) unos metros más atrás amenazando con quemar la bici en cuanto llegara al hotel.
Y cuantas veces pensamos en lo que podrían haber sido esas cenas pantagruélicas regadas con vinito de la terra de haber estado todos juntos. Solo por eso hay que repetirlo.
Por eso y porque la experiencia por sí sola ya merece la pena.
214 km. oficiales, que siempre se convertirán en algunos más a poco que te despistes, 5450 mts. de desnivel total para arriba (según el Polar de Antonio) y aproximadamente otros tantos de bajada, con todo tipo de "sorpresas" por el camino, con tramos muy duros siempre susceptibles de empeorar cuando la climatología siempre cambiante de la alta montaña decide añadir algo de picante a esa subida empedrada en forma de solanera a 40 grados o cuando se pone a llover antes de esa bajada tan técnica y traicionera al borde de un barranco. Paisajes maravillosos que te ofreceran vistas increibles de rios naciendo en la cima de las montañas, vacas y caballos amos y señores de los caminos, bosques alpinos asombrosos, cascadas, prados, pueblos fantasmas o habitados por un puñado de gentes que parecen sacados de un anuncio de fabada... qué se yo!, en todo caso una experiencia magnífica, difícil de explicar a quién no lo haya vivido en sus carnes. Teneis que hacerla, merece la pena hacer una hucha todo el año y tratar a la señora como una reina durante doce meses solo para asegurarte esos días mágicos a lomos de una bicicleta y aprendiendo lo que es la amistad junto a gente que solo por aguantarte ya merece un monumento.
Nuestra primera jornada fue de libro, desayuno rápido (y tanto) pues debíamos aligerar para no perder el transporte que nos llevaría al punto de inicio y dejar nuestras voluminosas mochilas en el hotel, ya os aviso es caro que os lleven la impedimenta, pero no me imagino lo que debe ser hacer la Pedals de Foc con alforjas, algunos tramos me parecen imposibles despues de haberlos sufrido sin peso extra pero a los valientes que se lancen mi más sincero reconocimiento, no conoceis el miedo.
Pues eso, tras unos crusancitos con su café con leche correspondiente, subimos a nuestro transporte y enfilamos el largo tunel de Vielha rumbo a lo desconocido, con buen ánimo pero algo preocupados por lo que nos podía esperar al salir de nuevo a la luz. El camino de Pedals de Foc se inicia en el parking del bosc de Conangles, unos cientos de metros más allá de la salida del túnel, para enseguida enfilar por un GR que nos lleva por el costado del río durante unos km. Parece sencillo, y lo es, pero aquí tropezamos por primera vez con la increible orientación espacial de un servidor y empezamos la aventura con 5 km. extras, la mitad de subida moderada para más inri, y una buena cantidad de minutos perdidos hasta que por fin logramos orientarnos correctamente.
Lo cierto es que el road-book que facilita la organización es bastante exacto, tal vez en algún tramo podría ser algo menos confuso, sobretodo cuando se trata de seguir senderos casi invisibles, o escoger entre varios caminos casi idénticos, pero lo cierto es que nosotros afrontamos la ruta con un gps que prácticamente no utilizamos y sin ayuda de ningún track y salvo ese pequeño despiste del inicio y una vez habituados a seguir las señales amarillas que jalonan buena parte del recorrido, no tuvimos mayor problema que parar alguna vez para reorientarnos y seguir la marcha.
La primera etapa es la más suave del recorrido, al menos en cuanto a desnivel y kilometraje se refiere, y tomada con calma no plantea más problemas que superar el Coll de Serreres, con una pista pedregosa, dura y pesada que se nos hizo muy larga gracias al sol de justicia que nos empezó a castigar de lleno en sus primeras rampas. Una vez coronado superamos los primeros de muchos tramos técnicos que nos obligaron a bajar de la bici, pero aún nos quedaba lo mejor del día, la subida a Irán por pista de asfalto, 6 km. de ascensión con temperaturas de 40 grados bajo un sol demoledor de mediodía y sin una sombra bajo la que guarecerse. !Qué bien nos supo la cervecita en Casa Joanot!
Tras el breve refrigerio seguimos ascendiendo hasta el Coll de Sant Salvador, con su Ermita indicando el descenso que nos llevaría a Gotarta, punto y final de nuestra primera etapa. Lo cierto es que nuestra idea original era hacer noche en Castellars, pero ese día estaba todo ocupado y nos vimos obligados a pernoctar en un pueblecito de cuatro casas y acortar el recorrido que queríamos hacer el primer día.
No sabeis la suerte que tuvimos. Os recomiendo a todos encarecidamente quedaros en Casa Vilaspasa, sin desmerecer a nadie fue sin duda el mejor alojamiento que encontramos en toda la Pedals, es difícil estar más a gusto en un sitio. Pequeñita, sí, pero acogedora, y a los que disfruten del "comercio" que se preparen, mmm... aún saboreo esos espaguettis al pesto sencillamente deliciosos. Y eso que la comida fue brutal, nos acercaron en coche hasta Malpás y nos invitaron a comer (gracias José) unas truchas exquisitas con (ojo al dato) unas piernas de cordero de segundo. Je, y yo que creía que iba a volver a casa con unos kilillos menos, iluso de mí. Con amigos así es difícil hacer deporte en serio Antonio, plantéatelo.
PART TWO |